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Sobre la venta de terrenos nacionales en la zona de la Terminal de Ómnibus

30 de noviembre de 2018

Primera instancia: el escueto Máster Plan para la Terminal

En el último tiempo hemos hablado mucho, y con diversas personas, de los terrenos del Estado Nacional que se encuentran en el entorno de la Terminal de Ómnibus, que hace unos meses fueron puestos a la venta, y dos de ellos subastados en los últimos días. Lo cierto es que nuestra preocupación por ese suelo urbano de propiedad pública, comenzó mucho tiempo atrás, cuando hace más de un año detectamos que los terrenos habían sido incluidos dentro del área del “Máster Plan de Renovación y Desarrollo Urbano” para la Estación Terminal de Ómnibus, remitido por el municipio al Concejo para su aprobación. No nos extrañó la inclusión en sí, ya que ubicados cerca de la Terminal, era muy pertinente pensar esas áreas vacantes y públicas con un destino complementario a las actividades de la Terminal y la ciudad.

Lo desconcertante fue que se incluyeran en el Máster Plan –en una de las escuetas 16 páginas que lo componen- sin aclarar para qué: no se asignaba a estos terrenos proyecto alguno ni propuesta concreta, ni siquiera un destino específico, ni un uso compatible con los de la Terminal, en cuyo proyecto de renovación justamente se incluían.

Nuestra reacción y la propuesta legislativa

Al advertir esta situación, presentamos en el Concejo Municipal un proyecto legislativo (agosto 2017) con el objetivo de asegurar que la discusión sobre el destino de estos terrenos pudiera darse en uno de los ámbitos que correspondería, el Concejo Municipal, y tener así la oportunidad de evaluar y decidir los mejores proyectos para estos terrenos de ubicación estratégica.

Como en anteriores iniciativas, apuntamos a estructurar y agrupar obras e intervenciones de orden público, privado o de gestión asociada, tendientes a completar el equipamiento de la ciudad, permitiendo optimizar el uso de las vacancias urbanas existentes y mejorar las condiciones ambientales del espacio público, mediante proyectos fundados en el ordenamiento urbano según parámetros de sustentabilidad social, económica y ambiental del territorio. En este sentido, entendimos que estos suelos debían ser mantenidos en reserva mediante la asignación del Distrito UF –tal como existe para otros inmuebles en el Reglamento de Ordenamiento Urbano- para que la ciudad en su conjunto decida reglas específicas, a excepción de que se le quiera dar destino de desarrollo urbanístico Pro.Cre.Ar, entendiendo que de esa forma se iba a garantizar el derecho a la vivienda a más ciudadanos y ciudadanas. Nuestro proyecto establecía, además, la elaboración de un registro georreferenciado de todos los inmuebles que pertenecen al dominio del Estado Municipal, Provincial y Nacional, de modo de poder contar con esta información exacta y planificar a partir de allí el destino de muchas otras parcelas que se encuentran en situaciones similares a las de los terrenos en cuestión.

La puesta a la venta de los terrenos

Sin que estos proyectos lograran las firmas necesarias para avanzar en el Concejo, el Estado Nacional puso en venta los terrenos a fines del año pasado, por medio del Decreto 928/2017 y la Decisión Administrativa 249/18.

Sobre ellos alertamos rápidamente que a nuestra ciudad, a diferencia de otras localidades, no le queda absolutamente nada por esta venta. Si bien en Santa Fe a lo largo de los años esos terrenos han incrementado su valor por mejoras realizadas en su entorno (Avenida Alem o el Distrito Puerto, por ejemplo) y por las contribuciones por mejoras realizadas por los vecinos para llevar servicios y asfalto a las calles del sector, no se recuperará ni un peso de ese valor del suelo sumado con los años y con el esfuerzo de todos los santafesinos, dado que los ingresos irán a parar a Rentas Generales de la Nación.

Ante la puesta en venta, nuestra preocupación fue en aumento y nos pronunciamos a partir de distintas notas de opinión y en diferentes reuniones.

(Publicaciones en medios de comunicación)

Fundamentalmente, en los documentos hemos expresado las preguntas que nos hacemos en torno a este tema: ¿En qué beneficia a nuestra ciudad esta venta? ¿Qué le queda a Santa Fe? ¿Recuperarán algo los santafesinos de tanta inversión realizada a lo largo de los años en el sector, a partir del pago de tributos? ¿Es la principal necesidad que tiene Santa Fe la de levantar en esos terrenos otro mega emprendimiento inmobiliario? ¿Cuántos vecinos podrán adquirir los departamentos que allí se edifiquen? ¿Por qué está marcadamente ausente el Estado, en este caso, en su rol de equilibrar desigualdades? ¿Es razonable que el Estado venda sus bienes al mejor postor, como si se tratara de una inmobiliaria, perdiendo sus objetivos de apuntar al bien común?

Es más preocupante la situación, si tomamos en consideración que Santa Fe tiene exitosos ejemplos de recuperación de inmuebles del Estado para el interés y uso público, como la Redonda, la Estación Belgrano, el Molino Marconetti, y también estrategias para cumplir con el deber de garantizar el derecho a una vivienda digna, como en el caso de las torres Pro.Cre.Ar del Parque Federal.

A nuestra inquietud -resaltada en este documentose sumaron otras voces, con sus propias miradas.

Promesas en el aire

A medida que la situación tomó estado público y en el mismo día en que se realizaba una importante reunión convocada por los vecinos de Candioti Sur, desde la intendencia se informó que, novedosamente, el 70% del dinero de la subasta se utilizaría para la obra del Circunvalar, proyecto que permitirá que los trenes de carga no pasen más por la ciudad.

Esta noticia nos llamó poderosamente la atención, dado que un año antes el propio intendente había afirmado que la obra del Circunvalar se iba a financiar con fondos de China.

Por esto, nos preguntamos si no suena a promesa al aire, para intentar conformar un reclamo legítimo que activó la discusión que se empezó a dar. Entre tantas dudas, saber qué se piensa hacer con el 30% restante del dinero, nos parece una utopía.

Consideramos negativo que estos fondos se pierdan en el Tesoro Nacional o queden en un acta compromiso, por lo que esperemos que el documento supuestamente firmado no sea parecido al que existe, por ejemplo, en relación al esperado puente Santa Fe – Santo Tomé que Nación sigue incumpliendo. Además, insistimos ¿No hubiese sido conveniente exigir como pago una determinada cantidad de metros de por ejemplo cordón cuneta, pavimento o conexiones de gas? Es decir, obras concretas en la ciudad y no una suma de pesos que para colmo rápidamente se desvalorizará. ¿Qué le queda en concreto a una ciudad que tiene desigualdades y desequilibrios? ¿Qué aportarán estás edificaciones sobre el suelo que hasta hace días era de todos, en obras públicas para la ciudad? ¿Qué red de servicios o infraestructura mejorará?

La incertidumbre de los vecinos

Retomando la preocupación de los vecinos del lugar por la falta total de información sobre un tema que es de su total interés, un buen número de vecinos, funcionarios municipales, concejales y autoridades concurrieron el 26 de julio a la vecinal Candioti Sur a participar de una reunión informativa.

En ese encuentro tomamos conocimiento, a partir de unos planos que habían sido suministrados a la vecinal por el municipio, que los 44 terrenos habían sido agrupados para la venta en parcelas mayores, -con lo cual se obtiene un incremento en la edificabilidad-, y nos asombramos al ver que algunos lotes habían sido modificados de Distrito, pasándolos de un Distrito barrial a uno de alta densidad, en una modificación que habilita la posibilidad de edificar hasta 22 pisos sobre calle Las Heras, sin que exista normativa vigente que avale esto.

Ante la desinformación reiterada y la falta de transparencia de la situación, fuimos a Capital Federal para presentar un pedido de acceso a información pública para conocer la real situación de la venta de los lotes. Así es que solicitamos a la Agencia de Administración de Bienes del Estado, información detallada referida a la futura subasta y al procedimiento mediante el cual se lleva adelante el proceso en general. Solicitamos por ello acceder a informes técnicos, tasaciones efectuadas y cualquier otra actuación administrativa vinculada con estos inmuebles que arroje algo de claridad al tema.

Días después, funcionarios del ABBE brindaron una reunión informativa dónde pudimos conocer la corrección del “error” de zonificación que había cometido el Municipio, y nos volvimos a manifestar.

Es claro que hay posturas y concepciones distintas, pero somos varios los que nos seguiremos preguntando: ¿Seguirán vendiendo los bienes del Estado de la Nación para “negocio” de unos pocos? (parece que en breve se confirma que si)

¿Seguirán haciéndolo a cambio de promesas vagas? ¿Qué le queda a la ciudad?

Estamos convencidos que tenemos derecho a la ciudad, derecho a construir una ciudad mejor y a cambiarla: una Santa Fe más justa.

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